Así de sopetón: tanto con la gripe como con el lío que monté.
Entre estornudos, dolor de huesos y fiebre (lo sé, mi nivel de glamour es 0), te cuento una historia:

El día pintaba bien y estaba emocionado y con una pizca de curiosidad (para,que negarlo) con la clase de yoga nidra -que nuestra profe había planeado: imagina 30-40 minutos de meditación/ relajación, tumbadas, relajadas y desconectando del mundo… I sin pasar frío (que oye, se agradece en enero)
Pero, por la tarde, eso fue otra historia: escalofríos, dolor de huesos, fiebre… Y yo, tozuda como soy, decidí resistir hasta las 10 antes de rendirme a los brazos de Morfeo. Porque ¿quién necesita dormir cuando se tiene fiebre, no? Nadie
Verás, yo tenía que publicar 3 stories en instgram: uno de la última entrada del blog: y mi procedimiento es siempre el mismo
Aquí es donde la cosa se pone interesante. Tenía que publicar 3 stories en instgram, uno de ellos sobre la última entrada del blog. Mi rutina es siempre la misma: publicar por la mañana y compartir el enlace por la tarde. Fácil, ¿no? Pues no, cuando tienes fiebre.
Aquí es donde la cosa se pone interesante. Tenía que publicar 3 stories en Instagram, uno de ellos sobre la última entrada del blog. Mi rutina es siempre la misma: publicar por la mañana y compartir el enlace por la tarde. Fácil, ¿no? Pues no, cuando tienes fiebre.
Resulta que el enlace que compartí no llevaba a mi crujiente post, sino a otro sobre el Blue Monday. Nada que ver con las croquetas de las que hablaba. Un fail en toda regla.
Así que aquí viene mi consejo que es de perogrullo, pero quizá eres tan tozudo/-a como yo y pensas que siempre puedes con todo: nunca hagas un post, envíes un email importante o publiques un story en redes sociales cuando tengas fiebre.
¿Te ha gustado mi historia? Espero que sí, porque no es cierta. Espera, no te vayas, deja que me explique: no sé como o si lo he soñado pero cada enlace a mi historia iba tenía el mismo. Cuál ha sido mi sorpresa, cuando a las pocas horas esto no ha sido así. Los links redirigían perfectamente a dónde debían: si lo que digo que la he liado parda.

Ahora me despido para seguir estornudando esta gripe (y a ser posible sin más sorpresas)
Y si tienes historias parecidas de errores: no dudes en comentar 😘





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