Ahora te explico…
Si me has ido siguiendo, sabes que hace un mes decidí apuntarme al reto detox de la comunidad «Soy como como».
Si te has enterado ahora, te invito a ver los otros retos (scrollea hasta el final, y verás los enlaces).

Como te decía, por primera vez me animé a participar en un reto que me pareció fácil de seguir y de hacer, y con el que tienes el apoyo del resto de las personas que participan.
¿Ha ido todo sobre ruedas?
En absoluto, pero aún así he seguido con el reto y quiero compartirte cómo me he sentido con esta experiencia.
Desde el principio, integrar las infusiones en mi día a día fue muy fácil: quizá porque casi toda mi vida he bebido tés e infusiones a granel.
Así que crearme esta👇 rutina no fue complicado:
➖️ Por la mañana tomaba la primera infusión del día nada más levantarme (la dejaba lista la noche anterior: así que solo tenía que calentarla).
➖️ La segunda me la preparaba por la tarde-noche, y era casi como un ritual para desconectar.
¿Entonces? ¿Cuál fue el el problema?
Podría decir: la vida me hizo la zancadilla,
peeeerooo…
a veces nos ahogamos en un vaso de agua: una alergia, un ingreso hospitalario (no el mío, por suerte) y ya nos desestabilizamos.
En fin, ¿que te parece si coges el romero, o la ortiga, y me acompañas en este final de reto?
Qué gracia tiene infusionar el romero
✔️ Contiene ácido rosmarínico y flavonoides que neutralizan los radicales libres.
✔️ Mejora la circulación y tiene un efecto vasodilatador: que oxigena tejidos y elimina toxinas.

✔️ Estimula el filtro natural del cuerpo, el hígado, gracias a compuestos como el cineol y los diterpenos.
✔️ Elimina toxinas a través de la orina, complementando la función renal.
✔️ Sus aceites esenciales reducen patógenos y calman el sistema inmunológico.
✔️ Evita la reabsorción de toxinas desde el sistema intestinal.
¿Me cuentas ahora tu historia? ¿Has hecho este reto, lo harías, ni muerta te harías una imfusión…?
Me encantará leerte y saber de ti.
Y como somos amigas, estás a un clic de chatear conmigo
Buen fin de semana, pero antes de nada
Un exceso en las cantidades puede causar molestias gastrointestinales (a mí me ha pasado), o hipertensión.
Es mejor no preparar esta infusión durante el embarazo o la lactancia.
Nos vemos este lunes, con una joyita ♦️ que acaba de aterrizar en mis manitas






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