Cuando el cuerpo te grita (y decides escucharlo)

El fin de semana estuve en el Congreso Regenera, explorando cómo el cuerpo nos habla a través de sensaciones, emociones, entorno, alimentación,.. Todo desde una visión integrada y multifactorial. Todo bien, hasta que el cuerpo habló

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y decidió pasar del susurro al grito: con la única intención de ser escuchado. Cuando llegué a casa, mi cuerpo estaba completamente fuera de juego, y…

𝒇𝒓𝒆𝒏𝒂 𝑬𝒍𝒊𝒔𝒂, 𝒇𝒓𝒆𝒏𝒂.

𝑸𝒖𝒆 𝒏𝒐 𝒍𝒆𝒔 𝒉𝒂𝒔 𝒄𝒐𝒏𝒕𝒂𝒅𝒐, 𝒂 𝒕𝒖𝒔 𝒂𝒎𝒊𝒈𝒂𝒔 𝒍𝒆𝒄𝒕𝒐𝒓𝒂𝒔, 𝒍𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒑𝒂𝒔𝒐 𝒆𝒏 𝒆𝒍 𝒕𝒂𝒍𝒍𝒆𝒓 𝒅𝒆𝒍 𝒃𝒂𝒏𝒐 𝒅𝒆 𝒔𝒐𝒏𝒊𝒅𝒐

Verás, en este taller el objetivo es meditar a través de los sonidos de cuencos, tambores de agua y el canto de mantras.

Así que mientras yo estaba disfrutando de esa experiencia, la vibración de un cuenco de cuarzo apuñaló (sí, sí: no pongas esta cara) directamente mis codos. Desde entonces, mis brazos han estado muy resentidos.

Pero lo más extraño fue lo que ocurrió al llegar a casa: una sensación de frío intenso, agotamiento absoluto, como si mi cuerpo hubiese entrado en un estado de shock.

Por un momento pensé que era gripe, pero al día siguiente, todo desapareció. Todo, excepto el dolor en los brazos.

Y ahí fue cuando me pregunté:

¿y si mi cuerpo estaba hablando en voz muy alta?

En el congreso se habló de cómo muchas enfermedades tienen un origen multifactorial: alimentación inflamatoria, exposición a disruptores endocrinos en la cosmética, estrés crónico… Y que

no es suficiente tratarlo con medicación si seguimos sin conocer la raíz de esa enfermedad o dolor, y además acumulando factores que lo agravan.

Mi cuerpo, después de un fin de semana intenso, lleno de información, experiencias y vibraciones, reaccionó de la única forma que supo: pidiéndome que parara.

En un caso así, sólo puedo (podemos) hacer 2 cosas: el medicamento de turno y seguir con la vida, o escuchar lo que  dice el cuerpo.

Yo tengo claro que voy a bajar el ritmo, relajarme y no forzar mis brazos.

Y lo hago de la mejor forma (y porque mi emprendimiento me lo permite): visitando el mirador de la Torre Glòries.

Y tú, ¿qué señal te está enviando tu cuerpo que aún no has escuchado?

Cuéntamelo en los comentarios o, si prefieres, hablamos por WhatsApp.

Me encantará saber cómo vives tú la conexión entre salud, emociones y bienestar.

Buen fin de semana, pero antes de nada…


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Sobre mí

Be natural, be fresh no es solo un lema bonito: es el nombre de mi Instagram, y sobre todo, mi forma de vivir, de elegir, de cuidarme… y de cuidar a otros.

Soy Elisa Guirado, y convivo con una piel atópica. En el pasado, me hizo sentir frustrada, incómoda y muchas veces incomprendida.

Cansada de tanta cosmética “parche”, decidí escucharme. Y fue así como encontré Ringana: la solución para mi piel… y también para mi vida laboral.

Hoy comparto lo que a mí me ha servido —la cosmética natural, sí, pero también una forma de cuidarse más conectada, consciente y respetuosa con nuestro cuerpo y estilo de vida.

En este blog no encontrarás milagros.
Encontrarás honestidad, información útil y una comunidad que abraza lo natural sin fanatismos, pero con mucha convicción.

Bienvenida a esta comunidad 🤗


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