Hace tiempo decidí que mi blog no sería una obligación.
Que escribir aquí debía ser algo que disfrutara, no una tarea más en la lista de pendientes.
Y por eso hoy no habrá publicación.
Voy a estar en un workshop: aprendiendo, disfrutando y, seguramente, durante toda la semana habré corrido de un lado a otro.


Porque a veces parece que la semana está despejada, y de alguna manera, la vida se empeña en llenar la agenda cuando menos lo esperas.
Por eso, sé que si intentara escribir algo: lo haría con prisas, sin la dedicación y el cariño que me gusta poner en cada palabra.
Y eso no va conmigo. Prefiero parar, respirar y

volver cuando pueda ofrecerte algo con calidad, con sentido.
Y en lugar de forzar, elijo soltar.
Porque el slow life no es una moda, es mi filosofía: hacer las cosas con calma, con intención, y atención, sin prisas, pero con propósito.
Así que hoy, me regalo calma, concentración y atención en lo que estoy haciendo
Buen fin de semana, nos vemos el martes con un poco de coti.

Pero antes de nada…
Te invito a frenar siempre que lo necesites, y a vivir la vida, sin culpa.






Deja un comentario