Hace unos meses, en el caos de correos que suelo recibir, vi un email con una palabra que me hizo detenerme:

ASTAXANTINA
Sonaba exótico, casi mágico, pero mi día no daba para mucho más que un vistazo rápido.
E hice aquello que siempre hago cuando no tengo tiempo: una nota mental para investigar más adelante.
Pero al no escribirlo, hice aquello que siempre hago: olvidarme de investigar 😅
Hasta que hace poco, limpiando mi bandeja de entrada, volví a toparme con aquel email y pensé:
Ya es hora de ponerse en modo Dora, y descubrir por qué el nombre me llamó la atención.
Y aquí estoy, lista para compartir contigo lo que he aprendido sobre este antioxidante natural.
Pero vamos por partes:
¿Qué es la astaxantina?
Es un carotenoide que da ese tono rojizo a alimentos que principalmente provienen del mar.

Pero lo que realmente la hace especial es su capacidad antioxidante: superando incluso a la vitamina C o E.
¿Por qué incluirla en tu dieta? Porque
✔️ Es un potente antioxidante que protege tus células, y combate el envejecimiento.
✔️ Es perfecta para aliviar la fatiga ocular tras largas horas frente a pantallas (y si lo combinas con las KLIM mucho mejor)
✔️ Reduce arrugas y protege contra el daño solar
✔️ Es ideal para aliviar molestias como las de la artritis
✔️ Mejora la resistencia y acelera la recuperación muscular
✔️ Favorece la circulación y protege el corazón
¿Dónde la encuentro?
🔻 En mariscos y crustáceos como el salmón (especialmente el salvaje, la trucha arcoíris, la langosta, los camarones, y los cangrejos.

🔻 En microalgas como la haematococcus pluvialis: que es la fuente natural más concentrada de astaxantina).

🔻 En alimentos derivados del mar como el krill, y aceite de krill, las huevas de pescado (especialmente huevas de salmón)

¿Quién puede beneficiarse de la astaxantina?
Cualquier adulto sano, pero especialmente:
✔️ Los deportistas para mejorar su rendimiento.
✔️ Las personas mayores para proteger la piel, los ojos y el corazón.
✔️ Cualquier persona interesada en prevenir el envejecimiento y mantener su bienestar.
¿Habías oído hablar de la astaxantina?
¿Tienes dudas?
Cuéntamelo o escríbeme. Me encantará leerte.
Buen inicio de semana, pero antes de nada…
Comparte este artículo con esa amiga que te debe una mariscada 😉 y animaos a cuidar vuestra salud de una forma más natural, consciente y (lo más importante) placentera.






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