Un día, pensé en volar…

Un día, decidí.
Y esa decisión, me llevó hasta donde ahora estoy.

Pero espera, que toda historia tiene un inicio…
Retrocedamos hasta 2022

Tras la pandemia, estaba en un punto bajo: me sentía pequeña, torpe, como si no encajase en ningún sitio.
Pero entonces, casi por casualidad, apareció una oprtunidad de la mano de alguien especial.
Sin pensarlo, me lancé al vacío: no tenía nada que perder, y mucho que ganar.
Desde entonces, siento que trabajo en algo que realmente encaja conmigo y puedo ser yo misma.
Soy partner de una empresa ecosostenible con una ética que resuena conmigo.
Trabajo rodeada de personas excepcionales que

allá donde van, me transmiten buenas vibraciones.
Soy mi propia jefa: algo que me encanta, y al

mismo tiempo me asusta: que quieres que te diga, soy humana.
Disfruto con mi trabajo: soy afortunada. Y algo que me gusta es ver cómo, a través de mis showrooms / talleres, puedo ayudar a otras

mujeres a invertir en sí mismas, y a dedicarse un momento para ellas. Porque como dijo Rosana Oliver este sábado: «la piel es un reflejo de bienestar, y cuidarla un acto de amor propio«
Y como es el amor el que me impulsa, ¿sabes qué me enamora de esos momentos?
Cuando veo el brillo de emoción en sus ojos: el

momento exacto en que descubren cómo esa textura (tan) rica y fundente, de las cremas, resalta su propia belleza. O cuando ven el impacto real en su piel.
Y quiero que sepas, pocos días después de vivir una experiencia emocionante, electrizante, llena de aprendizajes, momentos inolvidables, y sí, con
risas y bailes: quiero que sepas que si algo he aprendido en este tiempo, es que hay días en los que la semilla 🌱de una decisión puede marcar la diferencia.
Días en los que, entre las sombras y los colores de un nuevo día, surge una idea, un deseo, un sueño.

Podría haberme quedado en mi mundo gris: era lo fácil, pero decidí soñar.
Y, más importante aún, decidí actuar, crecer y volar, y este sábado es la prueba de que cuando decides, y lo haces con las prersonas adecuadas: puedes.
Así que:
Atrévete a vivir.
Atrévete a soñar.
Porque el mundo está lleno de grandes posibilidades.
Buen inicio de semana, pero antes de nada…

Ven, porque estamos cambiando el mundo, y quiero que estés en él.





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