La selfiterapia es una práctica que usa los selfies como herramientas terapéuticas de autoconocimiento, y que se enfoca en la aceptación de uno mismo.

Su intención es la de fomentar una imagen positiva de uno mismo mediante selfies hechos de manera regular y en diferentes momentos: sin filtros, ni ediciones 📸.
¿Objetivo?
Que las personas se sientan más cómodas, con mayor autoestima y seguras de sí mismas, con el tiempo y la práctica de vernos «al natural».
¿Quién lo popularizó?
La fotógrafa Mina Barrio (más de 32,800 seguidores) y otros influencers, han popularizado este concepto compartido sus experiencias y consejos sobre cómo practicar la selfiterapia para mejorar la autoaceptación.

Cuando no todo es color de rosa…
En el lado opuesto está la «dismorfia del selfie»: un trastorno relacionado con la obsesión por la autoimagen distorsionada a través de selfies idealizados y en los que se busca la aceptación ajena.
¿ A quién afecta?
El Trastorno Dismórfico Corporal (TDC) afecta aproximadamente a 1 de cada 50 personas, aunque puede ser más común en mujeres y, generalmente, comienza en la adolescencia




