Un storytelling 100% real
De mi relación con las máscaras de pestañas. Porque hubo una época (no muy lejana), en la que cada vez que me ponía máscara de pestañas tenía que hacerlo con tiempo.
Y puede que pienses que el motivo era mi torpeza a la hora de ponerlo y manchaba todo el párpado,
y….bueno…
no, pero sí.
Te resumo:
¿Manchaba el párpado?
Sí
¿Tenía de 2 a 3 máscaras de pestañas abiertas?
Sí, otra vez
¿Te cuento una historia?
A eso has venido….
Verás. Resulta que, sin saberlo, jugaba a la ruleta y que si un lunes (por poner un día) usaba el rímel de la marca L (por ponerle un nombre) no sabía si me iba a dejar unas pestañitas algo decentes o, por el contrarío, éstas se verían apelmazadas. Pero ahí no quedaba la cosa, no. Porque verás, si el martes (por seguir con el POV) quería volver a usar el rímel de la marca L, éste me dejaba las pestañas apelmazadas, caídas y se formaban grumitos (como si mis pestañitas hicieran mal de ojo. Chiste malo, lo sé).
Entonces tenía que recurrir al de la marca B (por ponerle un nombre).
Después, estaba mi maravilloso record ginnes (no tengo pruebas, pero ninguna duda de que el record es mío) de tardar 20 minutos, sin exagerar, en ponerme cualquier rímel. Esos 20 minutitos incluían peinar, rizar, poner rímel, retirar el exceso de producto, volver a poner rímel, volver a retirar el exceso de producto, y así unas cuantas veces a mis 2 ojitos 👁 👁
Ante tanta angustia, derroche de dinero y de tiempo, decidí probar suerte con el maquillaje bio. ¿Porqué?
Porque de perdidos al río, y por probar,
que sé yo… que algo tenía que hacer.
Como te decía, en mi paso por cambiarme a un maquillaje bio, me hablaron de 3 marcas de rímel: Zao, Miss W Pro y Boho Green.
Prové 2 de ellas, pero sólo una logró enamorarme.
Puedes ver de qué hablo en la página principal
Fin de esta historia mía, y de mi BBF Miss W Pro.
¡Feliz día! 😄




