¿Te ha pasado alguna vez que tienes un antojo tan fuerte que no puedes sacártelo de la cabeza?
Eso me pasó con los gofres: me daba igual dulces o salados.

Me imaginaba sentada con un plato de gofres (recién hechos), y cubiertos de jamón ibérico, olivada, o incluso con un chupito de Ringana Chi por encima.
Pero, aquí, amiga, había un pequeñísimo, diminuto obstáculo: la gofrera.
Ya sé que estás pensando:
«COMPRA UNA»
No es tan sencillo, verás: no soy experta en materiales de cocina, y la idea de comprar una gofrera que pudiera liberar tóxicos me tenía en un punto muerto.
Así que, durante semanas, estuve bicheando opciones aceptables sin decidirme.
Hasta que vi a @blancagomez_lifestyle con un recetón de gofres rellenos, y ahí sí.
Ahí fue cuando corrí a comprarla (aunque faltasen 2 días para el black friday).
Spoiler: es una de las mejores compras que he hecho.
Desde ese día, he estado probando ingredientes que se ajusten a mi estilo de vida: sin gluten, sin lácteos, sin frutos secos, saludables.
Y, sobre todo, fáciles de hacer: con ingredientes que tienes en casa: huevo, ghee (aceite también sirve) y psyllium en cáscara (trigo sarraceno es otra opción).
¿Quieres hacerlos tú también? Entonces no te pierdas el tutorial
de estos gofres que han aprobado con nota.
Eso sí, no te quedes con las ganas, hazlos y después cuéntame: ¿los has hecho dulces o salados? ¿Qué topping les has puesto?
Puedes dejarme un comentario o chatear conmigo para compartir tu receta 😋
Pero como me he quedado con ganas de más, he preparado otra versión más ligera (ya te subiré la receta) con el CHI a modo de sirope sano.
¡¡Feliz sábado!!






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